CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO AL PUEBLO DE DIOS

«Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1 Co 12,26). Estas palabras de san Pablo resuenan con fuerza en mi corazón al constatar una vez más el sufrimiento vivido por muchos menores a causa de abusos sexuales, de poder y de conciencia cometidos por un notable número de clérigos y personas consagradas. Un crimen que genera hondas heridas de dolor e impotencia; en primer lugar, en las víctimas, pero también en sus familiares y en toda la comunidad, sean creyentes o no creyentes. Mirando hacia el pasado nunca será suficiente lo que se haga para pedir perdón y buscar reparar el daño causado. Mirando hacia el futuro nunca será poco todo lo que se haga para generar una cultura capaz de evitar que estas situaciones no solo no se repitan, sino que no encuentren espacios para ser encubiertas y perpetuarse. El dolor de las víctimas y sus … Continuar leyendo

Audiencia 08.8.2018 PP Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Continuamos hoy a reflexionar sobre el Decálogo, profundizando en el tema de la idolatría, ya hablamos de esto la semana pasada. Ahora volvemos al tema porque es muy importante conocerlo. Y tomamos de referencia el ídolo por excelencia, el becerro de oro, del cual se habla en el Libro del Éxodo (32, 1-8) – acabamos de escuchar un pasaje. En este episodio hay un contexto preciso: el desierto, donde el pueblo espera a Moisés, que subió a la montaña para recibir las instrucciones de Dios.

¿Cuál es el desierto? Es un lugar donde reinan la precariedad y la inseguridad – en el desierto no hay nada – donde no hay agua, no hay comida y no hay refugio. El desierto es Il deserto es una imagen de la vida humana, cuya condición es incierta y no tiene garantías inviolables. Esta inseguridad genera en el hombre ansiedades primarias, … Continuar leyendo

Audiencia 27.6.2018 PP Francisco

Esta audiencia será como la del miércoles pasado. En el Aula Pablo VI hay tantos enfermos  para que estén mejor, para que estuvieran más cómodos. Pero seguirán la audiencia con la pantalla gigante y también ellos con nosotros; es decir no hay dos audiencias. Hay una sola. Saludemos a los enfermos del Aula Pablo VI. Y sigamos hablando de los mandamientos que, como dijimos, más que mandamientos son las palabras de Dios a su pueblo para que camine bien: palabras amorosas de un Padre.

Las diez Palabras empiezan así: “Yo soy el Señor, tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre” (Ex 20: 2). Este comienzo sonaría extraño con las leyes verdaderas y propias que siguen. Pero no es así.

¿Por qué esta proclamación que Dios hace de sí mismo y de la liberación? Porque se llega … Continuar leyendo

Audiencia 20.6.2018 PP Francisco

Esta audiencia se desarrolla en dos sitios: nosotros, aquí, en la Plaza y en el Aula Pablo VI donde hay más de 200 enfermos que ven la audiencia gracias a una pantalla gigante. Todos juntos formamos una comunidad. Saludamos con un aplauso a los que están en el Aula.

El miércoles pasado comenzamos un nuevo ciclo de catequesis, sobre los mandamientos. Vimos que el Señor Jesús no vino a abolir la Ley sino a darle cumplimiento. Pero tendremos que entender mejor esta perspectiva.

En la Biblia, los mandamientos no viven por sí mismos, sino que son parte de un nexo, una relación. El Señor Jesús no vino a abolir la Ley sino a darle cumplimiento. Y existe esa relación, de la Alianza [1] entre Dios y su pueblo. Al comienzo del capítulo 20 del libro de Éxodo leemos – y esto es importante-: “Dios … Continuar leyendo

Audiencia 13.6.2018. PP Francisco

Hoy comenzamos un nuevo itinerario catequético. Será sobre el tema de los mandamientos. Los mandamientos de la ley de Dios. Nos sirve de introducción el pasaje que acabamos de escuchar: el encuentro entre Jesús y un hombre –es un joven-  que, de rodillas, le pregunta cómo puede alcanzar la vida eterna (cf. Mc 10.17 a 21). Y en esa pregunta está el desafío de cada existencia, también de la nuestra: el deseo de una vida plena e infinita. Pero ¿cómo llegar? ¿Qué camino tomar? Vivir de verdad, vivir una existencia noble… Cuántos jóvenes intentan “vivir” y en cambio se destruyen  persiguiendo cosas efímeras.

Algunos piensan que sea mejor apagar este impulso, -el impulso de vivir- porque es peligroso. Quisiera decir, sobre todo a los jóvenes: nuestro peor enemigo no son los problemas concretos, por muy  graves y dramáticos que sean: El mayor peligro en la vida … Continuar leyendo

Carta del Prelado. 8-06-2018

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

La proximidad del Sínodo de Obispos, sobre la juventud y el discernimiento vocacional, me mueve a dirigiros estas líneas para invitaros a una renovada dedicación a la obra de san Rafael, que ha de ser, para todos, –en expresión de san Josemaría– como «la niña de nuestros ojos», pues la formación cristiana de la juventud es y será siempre una prioridad apostólica en la Iglesia y por tanto en la Obra.

«Ite et vos in vineam meam. Id también vosotros a mi viña». Nuestro Padre escribió estas palabras de Jesús –de la parábola de los trabajadores en la viña (cfr. Mt 20,4)–, como encabezamiento de la Instrucción para la obra de san Rafael. Las reconocemos dirigidas también a nosotros, sabiéndonos enviados a trabajar en la viña que el Señor encomendó a nuestro … Continuar leyendo

Audiencia 6.6.2018 PP Francisco

Continuando la reflexión sobre el sacramento de la Confirmación, consideramos los efectos que el don del Espíritu Santo hace madurar en los confirmados, llevándolos a ser, a su vez, un don para los demás. El Espíritu Santo es un don. Recordemos que cuando el obispo nos da la unción con el óleo dice: “Recibe el Espíritu Santo que te es dado en don”. Ese don del Espíritu Santo entra en nosotros y nos hace fructificar, para que podamos dárselo luego a los demás. Siempre recibir para dar: nunca recibir y quedarse con las cosas dentro, como si el alma fuera un almacén. No: siempre recibir para dar. Las gracias de Dios se reciben para dárselas a los demás. Esta es la vida del cristiano. Es propio del Espíritu  Santo descentralizarnos de nuestro “yo” para abrirnos al “nosotros” de la comunidad: recibir para dar. No somos nosotros el centro: … Continuar leyendo

Audiencia 30.5.2018. PP Francisco

Continuando con el tema de la Confirmación o Crismación, hoy deseo resaltar la “íntima relación de este sacramento con toda la iniciación cristiana” (Sacrosanctum Concilium, 71).

Antes de recibir la unción espiritual que confirma y fortalece la gracia del bautismo, los que van a ser confirmados están llamados a renovar las promesas hechas un día por sus padres y padrinos. Ahora son ellos mismos los que profesan la fe de la Iglesia, dispuestos a responder “creo” a las preguntas del obispo. Dispuestos, en particular, a creer “en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que hoy os será comunicado de un modo singular por el sacramento de la Confirmación, como fue dado a los Apóstoles el día de Pentecostés” (Rito de Confirmación, No. 26).

Ya que la venida del Espíritu Santo requiere corazones reunidos en oración (Hechos 1:14), después de la oración silenciosa … Continuar leyendo

Audiencia 23 . 5. 2018. PP Francisco

Después de la catequesis sobre el Bautismo, estos días que siguen a la solemnidad de Pentecostés nos invitan a reflexionar sobre el testimonio que el Espíritu suscita en los bautizados, poniendo sus vidas en movimiento, abriéndolas al bien de los demás. Jesús confió a sus discípulos una gran misión: “Vosotros sois la sal de la tierra, vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 13-16). Estas son imágenes que nos hacen pensar en nuestro comportamiento, porque tanto la falta de sal como su exceso vuelven poco apetecible la comida, así como la ausencia y el exceso de luz nos impiden ver. El que puede hacernos realmente sal que da sabor y conserva de la corrupción y luz que ilumina el mundo es solo el Espíritu de Cristo. Y este es el don que recibimos en el Sacramento de la Confirmación o Crismación, sobre el que deseo detenerme y … Continuar leyendo

Audiencia 16. 5. 2018 PP Francisco

Hoy concluimos el ciclo de catequesis sobre el Bautismo. Los efectos espirituales de este sacramento, invisibles para los ojos pero que operan en el corazón de quien se ha convertido en una nueva criatura, se hacen explícitos mediante la entrega de la prenda blanca y la vela encendida.

Después del lavacro de regeneración, capaz de recrear al hombre según Dios en la verdadera santidad (cf. Ef 4,24), pareció  natural, desde los primeros siglos, revestir a los nuevos bautizados con una prenda nueva, blanca, a semejanza del esplendor de la vida conseguida en Cristo y en el Espíritu Santo. La vestimenta blanca expresa simbólicamente lo que ha sucedido en el sacramento, y  anuncia, al mismo tiempo, la condición de los transfigurados en la gloria divina

San Pablo recuerda el significado de revestirse de Cristo, cuando explica cuáles son las virtudes que deben cultivar los bautizados: … Continuar leyendo