Audiencia 11.10.2017. PP Francisco

Hoy me gustaría hablar de esa dimensión de  la esperanza que es la espera vigilante. El tema de la vigilancia es uno de los hilos conductores del Nuevo Testamento. Jesús predica a sus discípulos: “Estén ceñidos vuestros lomos y las lámparas encendidas y sed como hombres que esperan a  que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran “(Lc 12.35 a 36). En este tiempo que sigue a la resurrección de Jesús, donde se alternan constantemente los  momentos serenos con los angustiosos,   los cristianos no se apoltronan. El Evangelio recomienda que sean  como sirvientes que nunca se van a dormir hasta que su amo haya vuelto. Este mundo nos exige responsabilidad, y  nosotros la asumimos enteramente y con amor . Jesús quiere que nuestra existencia sea laboriosa, que no bajemos la guardia, para recibir con gratitud y maravilla cada … Continuar leyendo