Audiencia 16. 5. 2018 PP Francisco

Hoy concluimos el ciclo de catequesis sobre el Bautismo. Los efectos espirituales de este sacramento, invisibles para los ojos pero que operan en el corazón de quien se ha convertido en una nueva criatura, se hacen explícitos mediante la entrega de la prenda blanca y la vela encendida.

Después del lavacro de regeneración, capaz de recrear al hombre según Dios en la verdadera santidad (cf. Ef 4,24), pareció  natural, desde los primeros siglos, revestir a los nuevos bautizados con una prenda nueva, blanca, a semejanza del esplendor de la vida conseguida en Cristo y en el Espíritu Santo. La vestimenta blanca expresa simbólicamente lo que ha sucedido en el sacramento, y  anuncia, al mismo tiempo, la condición de los transfigurados en la gloria divina

San Pablo recuerda el significado de revestirse de Cristo, cuando explica cuáles son las virtudes que deben cultivar los bautizados: … Continuar leyendo

Audiencia 9.5.2018. PP Francisco

La catequesis sobre el sacramento del Bautismo nos lleva a hablar hoy del lavacro santo acompañado de la invocación a la Santísima Trinidad, o sea el rito central, que, propiamente “bautiza” – es decir, inmerge – en el misterio pascual de Cristo (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1239). San Pablo recuerda a los cristianos de Roma el significado de este gesto, preguntando en primer lugar: “¿Es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte?”. Y luego responde: “Fuimos, pues, con Él sepultados por el bautismo en la muerte  a fin de que al igual que Cristo fue  resucitado de entre los muertos… así también nosotros vivamos una vida nueva “(Rom 6: 3-4). El Bautismo nos abre la puerta a una vida de resurrección, no a una vida mundana. Una vida según Jesús.

¡La pila bautismal es el lugar donde … Continuar leyendo

Audiencia 2.5.2018. PP Francisco

Continuando con la reflexión sobre el Bautismo, hoy me gustaría detenerme en los ritos centrales, que tienen lugar en la fuente bautismal.

Consideremos primero el agua, sobre la cual se invoca el poder del Espíritu para que tenga la fuerza de regenerarse y renovarse (véase Jn 3: 5 y Tt 3: 5). El agua es la matriz de la vida y el bienestar, mientras que su falta provoca la extinción de toda fecundidad, como ocurre en el desierto; el agua, sin embargo, también puede ser una causa de muerte, cuando se sumerge en sus olas o en grandes cantidades abruma todo; finalmente, el agua tiene la capacidad de lavarse, limpiarse y purificarse.

A partir de este simbolismo natural universalmente reconocido, la Biblia describe las intervenciones y las promesas de Dios a través del signo del agua. Sin embargo, el poder de perdonar … Continuar leyendo