Un borriquito por trono Imprimir E-Mail
Escrito por Mons. Echevarría   
martes, 18 de marzo de 2008

DOMINGO DE RAMOS: JESÚS ENTRA EN JERUSALÉN

MONS. JAVIER ECHEVARRÍASample Image

Comienza la Semana Santa y recordamos la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén. Escribe San Lucas. «Al acercarse a Betfagé y a Betania, junto al monte llamado de los Olivos, envió a dos de sus discípulos diciéndoles: "Vayan al caserío que está frente a ustedes. Al entrar, encontrarán atado un burrito que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo aquí. Si alguien les pregunta por qué lo desatan, díganle: el Señor lo necesita". Fueron y encontraron todo como el Señor les había dicho».

¡Qué pobre cabalgadura elige Nuestro Señor! Quizá nosotros, engreídos, habríamos escogido un brioso corcel. Pero Jesús no se guía por razones meramente humanas, sino por criterios divinos. «Esto sucedió —anota San Mateo— para que se cumplieran las palabras del profeta: "Díganle a la hija de Sión: he aquí que tu rey viene a ti, apacible y montado en un burro, en un burrito, hijo de animal de yugo"».

Jesucristo, que es Dios, se contenta con un borriquito por trono. Nosotros, que no somos nada, nos mostramos a menudo vanidosos y soberbios: buscamos sobresalir, llamar la atención; tratamos de que los demás nos admiren y alaben. San Josemaría Escrivá, canonizado por Juan Pablo II hace dos años, se prendó de esta escena del Evangelio. 

Modificado el ( martes, 18 de marzo de 2008 )
 
< Anterior

Contacta

CCT Madrid

Centro de Cultura Teológica
c/Mayor, 81
tf 91 541 9204

e-mail
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

Mayor, 81

love_mirror.jpg