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Miguel Aranguren / Escritor “El diablo actúa en la historia utilizando el afán de poder” “La Iglesia es el mejor tema en la ficción de intriga espiritual”
Entrevista al autor por Santiago Mata
A sus 37 años, este madrileño que comenzó a escribir a los 19 ha publicado una novela de intriga espiritual, La Sangre del Pelícano, que en un mes ha agotado los 6.000 ejemplares de su primera edición.
Hasta ahora lo conocíamos por libros-testimonio como ‘Desde un tren africano ’, relatos de viajes y hasta cuentos... ¿A qué se debe este cambio de género? Es un reto. El Código Da Vinci lleva 86 millones de ejemplares vendidos usando un género propio de escritores con más sentido común que Dan Brown, que conocen el misterio de la Iglesia, que lo respetan e intentan sacarle el partido que se le puede sacar sin inventarse la realidad y a través de una mentira, construir una novela que da lugar a equívocos y engaños.
¿Cómo dio el paso? Me apetecía escribir para el gran público: que me pudiese entender la gente con buena formación intelectual y espiritual y también el lector de El Código Da Vinci, que no tiene esa formación. Mi intención es que se lo pase mejor.
¿’El Código Da Vinci’ puso de relieve que el público tiene gusto por temas espirituales? El hombre de ahora más que nunca necesita respuesta a preguntas sobre la trascendencia, y la busca en el New Age, en gurús, en el medio ambiente, en alguna realidad que le saque del día a día y le haga mirar un poquito más allá. Estoy convencido de que la respuesta más completa está en la Iglesia católica y que, por eso, la Iglesia católica es susceptible de ser convertida en ficción.
Un autor de temas espirituales tiene que creer en lo que escribe. Usted habla del demonio. ¿Lo ha visto alguna vez? La historia del ser humano se podría resumir en la lucha entre el bien y el mal. Para escribir La Sangre del Pelícano he aprovechado el conocimiento de mis viajes y para documentar la aparición del diablo he tenido que leer mucho y entrevistarme con gente que tiene la posibilidad de tener contacto directo con el diablo. El diablo existe, actúa en la historia, tal como se trata en la novela, en la que se habla del nazismo y el estalinismo como una voluntad diabólica, utilizando el afán de poder de unos personajes históricos. Esa lucha cada vez está más clara: mucha gente que dice no creer en las verdades reveladas, sin embargo sí está dispuesta a creer en sectas satánicas.
La portada de esta novela procura claramente atraer... Es equívoca: uno puede imaginar que trata de un cura vinculado al nazismo. El lector descubrirá que en la historia hay un sacerdote, que se habla del nazismo, pero que no hay conexión. Ese equívoco ha dado lugar a anécdotas con gente que esperaba más de lo mismo... Por ejemplo un lector que, al ver que no era eso, se molestó, de modo que le escribí para contarle mi filosofía de la vida, y al día siguiente recibí un e-mail con 300 direcciones de sus amigos para que les mandara información sobre el libro. Los equívocos pueden resultar positivos.
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